El silencio que nadie entiende
Nombrar la pérdida.
Se trabaja el duelo gestacional, perinatal y en los primeros meses y años de vida; el duelo invisible; y las fases del duelo adaptadas a la pérdida.
El programa
En cada sesión abrimos un espacio distinto para iluminar el dolor, desde la psicología, la Palabra, la oración y ejercicios concretos.
El Manual de Mamás de Cielo y Tierra es una herramienta de apoyo pensada para acompañar el desarrollo del grupo de duelo sesión a sesión, ofreciendo una guía clara, estructurada y práctica para facilitar cada encuentro. Su adquisición permite contar con un recurso de referencia que ayuda a preparar las dinámicas, abordar los diferentes momentos del proceso de duelo y sostener el acompañamiento grupal con mayor seguridad y organización, convirtiéndose en un apoyo útil antes, durante y después de cada sesión.
Nombrar la pérdida.
Se trabaja el duelo gestacional, perinatal y en los primeros meses y años de vida; el duelo invisible; y las fases del duelo adaptadas a la pérdida.
Soltar sin culpa.
Las emociones no son buenas ni malas. Son información. Son mensajes que nos hablan de lo que está ocurriendo dentro de nosotras. Culpa, rabia, envidia, vacío y miedo tienen un lugar en el proceso. Las caricias positivas.
El duelo encarnado.
El cuerpo guarda memoria. Se atienden manifestaciones físicas del duelo perinatal y formas sencillas de autocuidado corporal.
Seguir siendo su madre.
La muerte no rompe el amor. Se explora cómo mantener un vínculo sano y hermoso desde la fe cristiana.
La fe en la oscuridad.
La fe madura no teme las preguntas difíciles. Una fe que no puede sostener la duda, el enojo o el cuestionamiento es una fe frágil. La fe que sale del duelo, cuando sale, es generalmente más profunda, más honesta y más real que la que entró. Indagaremos en la búsqueda de sentido, más allá del dolor.
La identidad después de la pérdida.
La pérdida de un hijo cambia quién eres. No de manera provisional: de manera permanente. La persona que eras antes de esa pérdida y la persona que eres ahora no son exactamente la misma. Y eso, aunque suene duro, no es solo pérdida: también puede ser crecimiento.
El duelo en familia.
El duelo ocurre en una familia, en una pareja, en una red de relaciones que también sufrieron la pérdida y que quizás no saben cómo acompañarte ni cómo vivir su propio proceso. Se trabaja cómo comunicar y sostener los vínculos.
Integrar, no superar.
La palabra «superar» aplicada al duelo hace mucho daño. Sugiere que el duelo es un obstáculo que hay que vencer, que hay una meta al final donde el dolor desaparece por completo, que si sigues sufriendo es porque no has hecho el trabajo correctamente.
Cuando se integra, tu hijo pasa a ocupar un lugar nuevo y eterno en tu historia. La última sesión celebra el camino recorrido y mira adelante con esperanza.
Estamos trabajando para tener la próxima edición en septiembre de 2026. Queremos cuidar cada detalle del material y de las sesiones, por eso anunciaremos la fecha oficial cuando todo esté preparado para ofrecer la mejor experiencia posible.
Este programa ofrece acompañamiento espiritual y emocional, pero no sustituye atención médica, psicológica o psiquiátrica profesional.
Reserva de plaza
Da el paso con calma: reservando tu plaza confirmas tu acceso al acompañamiento completo y recibes la información práctica para preparar el inicio de la próxima edición.
Importe del programa: 290€
Pago seguro y cifrado. Sin sorpresas.
El manual de acompañamiento se adquirirá aparte en Amazon cuando esté disponible.